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jueves, 28 de mayo de 2009

Liberalismo reaccionario




"Ser de la izquierda es como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral" (Ortega y Gasset).


     Creo que es importante destacar que toda postura fundamentalista es per se carente de sentido. Una postura fundamentalista es para mí aquella que defiende ciertos principios como absolutos e invariables y no está en disposición de hacer (en términos Heidegger) un análisis ontológico de la situación presente, atendiendo al sentido epocal del ser como constituido por los determinantes históricos-circunstanciales. Ser un reaccionario acérrimo o un liberal sin más, es justamente caer en el absurdo; y yo creo que el punto está en abrirse a la totalidad de la experiencia para poder sacar conclusiones válidas en torno a lo político y a la vida humana en general.

     Ortega y Gasset en la "Rebelión de las Masas" ya destaca el carácter cerrado de la ideología moderna que pretende explicar la existencia humana como un conjunto de praxis que deben orientarse a un ideal de libertad abstracto que de manera sistemática “funcionaliza” la vida humana y en su relativismo reinante la aleja de todo sentido de trascendencia. Vivir es como bien dice Ortega un estar entregado a un cierto fin, pero en una sociedad donde se olvidan los fines y se vive en pos de los medios, la libertad se vuelve mera disposición y con ella se vacía a la vida de su propio ser. Es importante que se fomente la libertad, pero asimismo es importante que la sociedad promueva el despliegue del individuo en su relación con los demás. En una sociedad liberal que típicamente se funda en una moral de mínimos o en un consenso sobre el mal (para ponerlo en palabras de Gonzalo Gamio), la política y la vida social se vuelven realidades instrumentales de convivencia donde el único punto es que cada uno pueda vivir su vida según su parecer –sin hacerle daño al otro. Este es en un sentido lato el trasfondo de los derechos humanos desde la concepción liberal. Por ende, en una sociedad que se rehúsa a actuar propositivamente y se escuda en una actitud de “mínimos”, se pierde lo más importante que debe existir en una sociedad que es el impulso por la trascendencia, donde se motive las preguntas básicas del por qué y el para qué.

     Se dice que el estado democrático no plantea ninguna visión oficial sobre la vida buena, pero esto es sólo en apariencia, puesto que el hecho que se privilegie una cierta visión del mundo donde se entiende que el fin de la sociedad es la convivencia pacífica, ya presupone que existe un cierto ideal de vida buena que consistiría en que el hombre se realiza en sociedad sí y solo sí actúa de tal manera que tolere las prácticas de los otros en la medida en que no afecten su propio despliegue. Incluso la visión supuestamente neutral sobre lo que es una vida buena por parte de los liberales, plantea un cierto tipo de pasividad en el plano de las propias creencias y convicciones; ya que se busca promover una cultura de la tolerancia, donde no se imponga nada a nadie, en el sentido que se respete la igualdad –llamémosle epistemológica- de todas las concepciones sobre lo que es una vida buena. Entonces, en el fondo, si leemos entre líneas, se está proponiendo un tipo de vida buena que rige para todos, donde cada uno de nosotros debe actuar en pos de alcanzar un fin circunstancial que a través de diálogos con otros o por propia reflexión nos lleve a un ideal de vida buena que nos satisfaga, pero sin que tenga carácter de verdad. La búsqueda por un fundamento último real es descartado a priori por gran parte del pensamiento posmoderno –en esto basta con revisar el pensamiento de Rorty o en otro plano de un Vattimo.

     Entonces, como hemos visto, la postura liberal que promueve un estado democrático basado en una moral de mínimos no es una postura sin una visión oficial de la vida buena. Muy al contrario, promueve un tipo de vida que vacía la existencia de su carácter teleológico, y al enfatizar la libertad como ideal en sí mismo, se pierde de vista que el ser humano posee la libertad como un medio –y no como un fin-; es decir, la libertad no es algo por alcanzar en nuestras praxis, sino que es la conditio sine qua non para que podamos alcanzar el fin o los fines que nos propongamos, pero no en un sentido puramente operativo de la palabra fin, ya que lo que se debe privilegiar no son los fines atómicos o aislados de nuestro quehacer circunstancial, sino aquellos que respondan a la trascendencia de nuestra propia vida. El punto está en que la libertad sin trascendencia es mera disponibilidad a la elección de diferentes opciones, mientras que una visión que interprete la libertad desde la trascendencia la entenderá como aquella capacidad de autoposeerse y autogobernarse a través del conocimiento de sí mismo; lo cual implica que la libertad está incluida en la totalidad de la vida y por tanto debe responder a la existencia humana como un todo en su tendencia a encontrar un sentido último.

     Ya que he destacado ciertos puntos “ocultos” de la ideología o pensamiento democrático liberal, es preciso que subraye que sí reconozco el papel que tiene el poseer un consenso sobre lo que está mal, pero no en el sentido negativo, sino que se debe buscar una propuesta que sin imponer un sentido último para todos (lo cual sería coaccionar la libertad y el necesario respeto por la individualidad del sujeto en su elección), sí debe promover la búsqueda de la trascendencia en dicho consenso. Para proteger la libertad y prevenir la no coacción por doctrinas ultraconservadoras, no sólo está la opción vigente en las democracias liberales y en el pensamiento liberal en general, sino que también se puede constituir una sociedad basada en el respeto del individuo cuando la base de la coexistencia es la solidaridad, que en este caso la entiendo como la necesaria conciencia de corresponsabilidad que debe existir entre los individuos que participan de una sociedad, ya que la misma coexistencia plantea la necesidad de que el intercambio se dé en armonía.

     La solidaridad como base de una sociedad no liberal no parte de un principio negativo que postula una moral de mínimos, sino que de manera positiva garantiza la coexistencia en la corresponsabilidad, que consiste en el reconocimiento del otro como parte de mi vida en tanto y en cuanto ese otro que convive conmigo en mi entorno social se constituye en facilitador de mi propio despliegue. Además, en esta visión de corresponsabilidad, yo soy responsable del otro porque descubro que el otro es parte integral de mi ser relacional, por ende, en esta concepción de la vida social, también se postula una cierta idea de lo que es la vida buena en general, en tanto que se promueve la virtud, y en vez de basar mis relaciones en la tolerancia en torno a las concepciones de los otros, el diálogo con las demás concepciones se entabla en una búsqueda común por un sentido real de la existencia. Esto yo creo que sí se podría dar en una democracia, pero donde el ideal que la caracteriza sea un pensamiento no basado en el mero consenso y en la mera subjetividad instrumentalista actual.

     Para concluir, si Ortega afirma que derecha e izquierda son hemiplejías morales, lo hace en el sentido que ambas paralizan toda una  parte de la existencia humana que es su sentido de trascendencia. Tanto el liberalismo como el conservadurismo extremo (que no los identifico con derecha e izquierda, sólo que la frase de Ortega se aplica también a ambos), no dan cuenta de la vida humana real, puesto que por un lado el liberalismo enfatiza aspectos accidentales de su ser histórico como pueden ser la libertad  y la defensa de un estado de propuestas basadas en una moral negativa (en el sentido que es únicamente un consenso sobre lo que está mal), y por otro lado los ultraconservadores hacen un excesivo énfasis en la tradición y un reclamo que a veces pareciera añorar los tiempos antiguos hasta el punto de olvidar que cada tiempo histórico requiere una manera concreta de ser y de acontecer que no puede ser trasladada a otro tiempo histórico. Yo creo que los fundamentos de coexistencia corresponsable y de libertad desde la trascendencia son los que legitiman cualquier régimen, sea este una democracia o cualquier otro tipo de gobierno. Hay que optar por defender el despliegue individual en corresponsabilidad y diálogo, hay que ser en pocas palabras liberales porque hay que defender la libertad y el respeto por los derechos del individuo, pero reaccionarios en el sentido de protestar contra una moral que se olvida del carácter positivo que debe tener toda moral humana si quiere responder al ser humano real.

80 comentarios:

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Estimado Raúl,

Buen post y además polémico. Me parece que el origen de tu reclamo está cuando dices "se pierde lo más importante que debe existir en una sociedad que es el impulso por la trascendencia, donde se motive las preguntas básicas del por qué y el para qué". No obstante,yo creo que esto no es sólo consecuencia del liberalismo, sino del cristianismo y el ocaso de una visión metafísica de la vida.

El ejemplo de los "mínimos" que mencionas en el liberalismo, yo también lo encuentro en el protestantismo (que justamente sustenta el capitalismo norteamericano). Por eso hay que reconocer que tales características del liberalismo son consecuencia misma de un proceso: la separación alma-cuerpo y el dualismo de la vida en el cristianismo. Por eso creo que la oposición entre cristianismo y liberalismo no es del todo evidente, sino que más bien parecen ser dos componentes del mismo proceso: el ocaso de la metafísica en occidente (por lo menos según Julius Évola, que sí es, realmente, un metapolítico).

Finalmente, recuerdo haber leído "la rebelión de las masas" de Ortega y Gasset. Y justamente me dejó la sensación de que el mundo actual que vivimos está vaciado de espiritualidad, y que el "retorno" es imposible. Y esto es más o menos cierto: en su libro "La Caverna", Saramago cuenta cómo ahora estamos en un nivel de "oscuridad" más profundo que en el de la caverna de Platón.

un cordial y amistoso saludo y un gusto leerlo. Le dejo un post que justo yo también acabo de redactar:

http://chicobilly.blogspot.com/2009/05/tres-tesis-antiliberales.html

Dick Tonsmann dijo...

Estimado Raúl:

Por este medio permiteme felicitarte no sólo por este post sino en general por tu blog. Con todo el trabajo encima me cuesta un poco seguir todos los debates de los blogs asociados a la coalición, pero en la mayor parte de tus comentarios los encuentro claros y razonables. Es difícil no estar de acuerdo contigo.

Un saludo

Dick

Gonzalo Gamio dijo...

Hola Raúl:

Gracias por la mención. Aquí unas reflexiones:

http://gonzalogamio.blogspot.com/2009/05/el-liberalismo-y-la-vida-buena-otra-vez.html

Saludos,
Gonzalo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Carlos:

Ante todo qué gusto saber de ti! Será cuestión de salir un día a conversar.

Yo creo que tienes razón, pero no del cristianismo en general, sino de ciertas interpretaciones del cristianismo que surgen a raíz del ocaso de la metafísica.

El cristianismo puede ser tanto una moral de héroes como una moral de débiles, todo depende de la teología de fondo que informe la interpretación de los dogmas. Si la separación alma-cuerpo se postula en un sentido radical como si fueran dos sustancias distintas entonces es posible hacer una división de fines. Ahora bien Carlos,el dualismo cristiano también puede ser entendido como unidad dual, donde ambas partes (cuerpo y alma) son constitutivas y donde sólo se puede hablar del hombre en su unidad esencial.

Comparto todo lo que dices al final sobre la rebelión de las masas, sentí más o menos lo mismo. Ya leí tu post, ahorita estoy apurado, pero más tarde te comentaré.

Un abrazo Carlos y estamos en contacto!

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Dick:

Qué gusto que comentes en mi blog. Muchas gracias por tu comentario y espero poder seguir manteniendo un cierto nivel en mis reflexiones.

Saludos cordiales,
Raúl H.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

Me sorprendió gratamente que comentes en mi blog. Ya leí tu post y apenas pueda lo comentaré in extenso. Me has dejado pensando con tu último post así que tendré que rumiar una respuesta. Pero si en algo te puedo decir que estoy en absoluto de acuerdo es el consenso sobre el mal, pero que a mi entender debe ir en pos de una conciencia de corresponsabilidad. Yo creo que hay que motivar la búsqueda. Bueno tengo que irme a hacer un trabajo y después a la Universidad, así que después seguiré comentando.

Saludos cordiales,
Raúl H.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

Si estás de acuerdo con el consenso político sobre el mal, entonces coincidimos. Si estás de acuerdo con que este consenso es necesario, más no suficiente para plenificar la vida práctica, también coincidimos. Yo pienso que la búsqueda del bien y lo trascendente no tiene como protagonista al Estado, sino a los agentes mismos que deliberan en asociaciones y comunidades extraestatales.

Saludos,
Gonzalo.

Daniel Salas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniel Salas dijo...

Estimado Raúl:

Tengo tres preguntas bastante concretas que no dudo van a aclarar tus puntos de vista:

1. ¿Has pasado alguna vez por la experiencia de vivir un buen tiempo en una comunidad liberal? Me gustaría saber si has comprobado personalmente la ausencia de búsquedas trascendetales. Te digo esto porque yo he vivido 8 años en una de las ciudades más liberales y bellas de Estados Unidos y todos los días me topo con budistas, musulmanes, protestastes, ateos y católicos que viven intensamente sus propias búsquedas espirituales. Yo mismo siento que finalmente se me ha dado la posibilidad de grandes exploraciones espirituales, especialmente mediante el arte ya que, como sabes, no soy una persona religiosa (a pesar de lo cual respeto y siento gran conmoción por la experiencia mística, ya te mencioné antes a Carl Dreyer, Robert Bresson y Terrence Mallick; ahora agrego al mexicano Carlos Reygadas).

2. En una sociedad liberal tal como la describes, ¿qué actitudes o formas de vida que te parecen intolerables te verías tú obligado a tolerar? Me gustaría un ejemplo concreto. Por cierto, no vale mencionar crímenes, ya que ellos no son tolerados ni en las sociedades liberales ni en las iliberales.

3. En una sociedad liberal como la que describes, ¿qué tipo de personas se sentirían oprimidas o marginadas? ¿sabes de alguien que te haya contado haber sufrido marginación u opresión en una sociedad liberal? Me interesa porque en Boulder, Colorado, desde agosto del 2001 hasta mayo del 2009he visto ricos y pobres; ateos y creyentes; negros, blancos y latinos; fumadores de marihuana y conservadores; vegetarianos y carnívoros; católicos y musulmanes, pero no he visto oprimidos o a nadie a quien se le prohíba expresarse y vivir del modo que le parezca (dentro de los límites de la ley, por cierto). Saludos.

(Por cierto, tampoco he visto hasta ahora aquella "violencia que queda servida en la sociedad liberal" de la que hablaba Dick Tonsman. Hasta ahora, Dick, estoy esperando las pruebas de tan infundada afirmación).

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

Tengo que matizar algo mi anterior comentario. Yo creo que el llamado consenso sobre el mal ya está subsumido en una sociedad que promueva la solidaridad como visión de corresponsabilidad. Pienso que el Estado no se debe meter en imponer una cierta visión del mundo al igual que tú, pero considero que sí debe promover la búsqueda misma. No basta con enfatizar la vida "libre" para que cada uno busque su propio fin, es también justo y necesario que el Estado promueva una sociedad de corresponsabilidad.

Un ideal de la sociedad debe ser la trascendencia y no la libertad en pocas palabras según me parece. Y bueno creo en la libertad, pero no es un ideal para mí, y se encuentra ya postulada en la trascendencia misma.

Saludos,
Raúl Haro

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

Allí ya no podría seguirte, puesto que el individuo tendría derecho a ser escéptico, ateo o indiferente frente a estos temas, incluso. Considero que las instituciones que constituyen el escenario de la discusión sobre la búsqueda de trascendencia o de plenitud no pertenecen al Estado.

Saludos,
Gonzalo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

No he vivido mucho tiempo en una sociedad propiamente liberal, pero tengo muchos familiares que sí y bueno conozco varios amigos que sí. Además puedo leer las noticias y ver como se pisotea como políticas de Estado el derecho a la vida por una falta de entendimiento de lo que es un ser humano (me refiero en concreto al tema del aborto).

Yo creo que sí se puede vivir la propia fe en una sociedad liberal y buscar y encontrar en cierto camino de trascendencia. Justamente puedes ser libre de creer lo que quieras, aunque hay muchos pensadores radicales (entre los cuales no cuento a Gonzalo que ha mostrado tener una postura moderada y racional) que en su tendencia a desacralizar la sociedad llevan la secularización hasta el punto de que se promueve una visión de las creencias como vivencias puramente privadas.

Yo creo que la tolerancia es una "virtud" negativa. Significa soportar, y por ende tiene una connotación pasiva; mientras que el planteamiento de un telos común en base a una libertad dirigida a la trascendencia, también propone un modo de coexistencia donde yo puedo aceptar tu punto de vista pero en base a un diálogo razonable. Las ideas no se toleran porque sí, sino porque son razonables. Yo por ejemplo no tolero una visión pro abortista, y para mi un debate con un pro abortista se enmarca en una búsqueda objetiva por la verdad. Pero eso no implica que crea que deba no querer imponer mi punto de vista, en realidad sí lo quiero imponer como individuo, pero en base a una comprensión racional del asunto sin ir en contra del sujeto que se afirma en una posición determinada.

Una sociedad de solidaridad a mi entender no se puede basar ni más ni menos que en el respeto por el ser humano más allá de cualquier ideología, lo cual postula una afirmación del derecho natural por encima del derecho positivo o del derecho del consenso. Y esta neutralidad del Estado en cuanto a la interpretación de las leyes, no es más que una ideología de la vida buena que pretende suponer que el poder reside en el pueblo, cuando está por encima d él.

Lo de la discriminación me da lo mismo. Así no hubiese discriminación en una sociedad liberal, y se diera una secularización razonable, seguiría estando en contra de los supuestos que informan la convivencia en un plano liberal.

Saludos,
Raúl Haro

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

Es que yo creo que no se debe imponer una visión de telos específico para nadie. En el sentido que también acepto que pueden haber ateos, escépticos y demás ideologías. No hay por qué discriminarlos, pero lo que sí es esencial por ejemplo es que exista una visión de corresponsabilidad como base de la vida social y como fundamento del Estado, y así se promueve una vida de trascendencia sin necesidad de ir en contra de sus disidentes. Es lo mismo que en un estado liberal, pueden existir personas que están totalmente en contra y vivir tranquilos dentro de sus límites. La no discriminación puede ser tanto un valor para una visión de la solidaridad como para una visión del consenso sobre el mal.

Saludos,
Raúl Haro

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

No encuentro “mediocridad” o “comodidad” en una democracia liberal; defender los derechos y libertades de los individuos no es poca cosa. Requiere de un sólido sistema de leyes e instituciones, así como de ciudadanos celosos y vigilantes de que el poder se distribuya y no se concentre. Respetar la potestad del individuo de elegir su plan de vida y su visión de las cosas exige coraje, solidaridad y un profundo sentido de justicia. Imponer una concepción del Bien o una disciplina que nos prepare para la trascendencia puede convertirse en una tentación, la tentación del control.

Saludos,
Gonzalo.

Daniel Salas dijo...

Hice tres preguntas muy concretas que no deberían ser difíciles de responder. Ojalá Raúl se anime a contestarlas o al menos pueda explicar por qué le parecen irrelevantes.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Las respuestas están inmersas en el comentario. Para usar una frase de aires bíblicos: quien pueda leer y entender que entienda.

Un abrazo,
Raúl Haro

Daniel Salas dijo...

Es verdad. No era visible cuando puse mi anterior comentario.

Ricardo Milla dijo...

Estimado Raúl:

Para comenzar quiero decirte, expresarte la gran alegría que disfruto al tenerte como amigo. Eres una persona audaz, moderada pero radical, convencida de sus creencias, muy abierta al diálogo y sumamente inteligente. Con la gracia de Dios espero nunca perder tu amistad.
Me aúno a lo que dice uno de mis maestros, Dick Tonsmann: “Es difícil no estar de acuerdo contigo”. Dick es una persona muy valiosa y un gran filósofo. Mucha de mi formación se la debo a él. Un gran tipo.

Veo que has asumido algunas posturas que he esgrimido en diversos sitios, como en comentarios en La Coalición y en ensayos en mi blog. Lo de la libertad como medio, si bien la hice explicita antes que tú en estos medios, es una idea que compartimos desde el inicio tú y yo, al menos de manera implícita. Me es grato saber que no estoy solo en mi locura.

Tú crítica al liberalismo es muy moderada y está muy lejos de una falacia tipo la del “muñeco de paja”. El liberalismo nos trajo algo que se había perdido en el mundo moderno: el respeto entre todos, la no imposición de un telos último homogenizador, y el valor de la libertad. No obstante, el mundo que devino del liberalismo no nos está satisfaciendo, esto es, para todo hay una época, y si bien es absurdo pensar una vuelta total al mundo premoderno, podemos creer en un tipo de superación de la historia de la humanidad. En mi blog postulé que la historia es como la vida de u hombre, en la que los aciertos y los desatinos forman parte de una narrativa total que es la vida, o mi vida. No se puede defenestrar así porque sí el mundo clásico o antiguo, en ello no podemos ser fieles a Descartes. Comprender el Mundo Antiguo es una virtud que se ha perdido pero que está regresando. Hay cosas, aspectos de un todo, que pueden regresar. Eso es efectivo. Si yo fui antes en mi vida una persona moderada, mas actualmente soy un fanático, es evidente que mi espíritu añorara con nostalgia ese pasado que fue mejor y ese pasado será parte de mi deseo, motivación, que me dará impulsos para un futuro mejor, en el cual seré moderado, no obstante no como antes sino ya con la experiencia de mi época fanática. En esa espiral se mueven las historias. En ese espiral estamos. El mundo liberal parece que empieza a ceder, pero no podemos dejar que todo se pierda, hay cuestiones de ese mundo por salvar. Siempre estoy abierto a creer que en todos lados hay verdad. Con todo esto tumbo una tesis ya vieja de Carlos Pérez de hacer creer, o engañar, al coro que los metapolíticos o los que admiran lo que ya pasó como unos dementes que quieren hacer que todo lo antiguo, pero todo, regrese sin más, pero nadie es tan estúpido para creer algo así, más bien es más estúpido quien quiere hacer creer que esos creen ello (más estúpido, pero mucho más, es quien se cree que es cierto su engaño). Lo pasado, pasado es, aunque no le niega su autoridad de motivación para un futuro mejor. ¿Dónde sino se anida el deseo? ¿No es acaso en gran parte en el pasado?

Ricardo Milla dijo...

Rescato esta parte del diálogo. Bien indica Gonzalo Gamio al decir que: “Yo pienso que la búsqueda del bien y lo trascendente no tiene como protagonista al Estado, sino a los agentes mismos que deliberan en asociaciones y comunidades extraestatales.” Y, luego, hablas excelentemente al mencionar que “No basta con enfatizar la vida "libre" para que cada uno busque su propio fin, es también justo y necesario que el Estado promueva una sociedad de corresponsabilidad.”

Otro aspecto es que también has asumido, o te has dado cuenta, que la sociedad liberal si predica una forma de vida buena, es decir, no son tan neutrales como quiere hacer creer Habermas. Lo que explicas supera mi dilucidación del asunto. Has dado justo en el punto clave. Asique aquí es más claro lo que hace unos meses deseé exponer.

No sé que más comentar. Pero creo que con esto basta.

Sólo me queda por decir: Estoy en plenitud de acuerdo con absolutamente todo lo que dices aquí, todo, en absoluto. Te felicito por tan buen ensayo.

Saludos fraternos,
Ricardo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Ricardo:

Comparto lo que dices, y es cierto que muchas veces en estos temas se termina cayendo en una falacia tipo la del "muñeco de paja". Yo también aprecio mucho tu amistad, y te considero una persona inteligente, si bien lo que más destaco es tu sensibilidad ante el mundo y tu entrega a querer contribuir con el mundo a través de tus capacidades.

Un abrazo,
Raúl Haro

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

Sí, lo que pasa es que no fui muy directo, sino que lo intenté desarrollar in extenso lo que me preguntabas, por lo cual podría parecer en una primera lectura que no te respondí del todo.

Por otro lado, quería pedirte que me recomiendes literatura sobre el tema de la muerte, ya que estoy escribiendo la tercera parte de mi post sobre el tema, y ya antes me habías recomendado dos autores.

Saludos,
Raúl Haro

Víctor Samuel Rivera dijo...

Debo decirte que has escrito un post sobresaliente.

Un abrazo.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Estimado Ricardo,

Me parece ridícula tu referencia a que yo quisiera hacer creer que los "metapolíticos" piensan en un retorno al pasado. Para empezar, no sé a quiénes te refieres con los "metapolíticos", pues por este término yo entiendo a los seguidores de pensadores como Evola, Guenon o Strauss, y que consecuentemente NO son católicos (como sí lo eres tú).

Escribí un post sobre el lado destructivo de la modernidad y sobre cómo los pensadores REACCIONARIOS (no metapolíticos) Donoso Cortés y De Maistre no creían en un retorno a viejos estamentos del Ancien Regime. Evidentemente no conoces la distínción entre "pensamiento reaccionario" y "metapolítica", porque, es obvio, no conoces del tema.

Si es que alguien trata de engañar al público lector eres tú, no yo, y para los que quieran comprobar si tus palabras son verdaderas pues que vayan directamente al post:

http://chicobilly.blogspot.com/2009/02/la-modernidad-es-un-hecho-el-retorno-es.html

Finalmente, te pido que te ahorres referencias gratuitas a mi persona, ya te he dicho personalmente que no me gusta que me metas en tus discusiones.

Cordiales saludos y disculpas al noble Raúl Haro por la incomodidad, pero aprovecho para felicitarlo una vez por el post y para aceptar su gentil invitación a conversar algún día en persona.

ATTE.
Carlos Eduardo Pérez Crespo

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Carlos:

Te repito un comentario que acabo de poner en tu blog: No me es evidente tu interpretación del cristianismo. Ni siquiera me es evidente que el ocaso de la metafísica provenga del cristianismo. Yo por ejemplo soy católico y comparto ciertos aspectos de la metapolítica, así como también comparto algunos principios con otras teorías. En tu manera de ver las cosas yo estaría negado por mi condición de católico de pensar de detrminadas maneras? Así como Gonzalo bien ha dicho que puede ser liberal sin que eso vaya en desmedro de su ser católico, yo también te digo que ser cristiano no te circunscribe a una cierta visión del mundo en materias de filosofía. Sólo habría una imposibilidad de coherencia si la teoría que afirmas contradice explícitamente lo que crees, en ese caso lo racional es optar por lo que se considera verdadero.

Saludos Cordiales y estamos conversando para quedar.

Saludos,
Raúl Haro

Marina Carrión dijo...

Eres un genio, Raulito, y desde ahora mi favorito.

Ricardo Milla dijo...

Estimado Carlos:

Bueno, si me guio por tu aclaración y comentario tendré que decir que hice un juicio apresurado,aunque en tu blog había, hace un tiempo,esbozado algo esas ideas. En fin, te doy el derecho a la duda. No me convences, pero si dices que es así, no te mencionaré en ese tipo de temas. Y con lo que te traigo a colación, también lo has hecho con gente que conozco, o sea, hablas de mí de cierta manera,y eso no está mal 'at all', uno es libre de expresar la idea de otro con tal que no sea ofensiva, pues, como sabes, siempre he admirado, en cierto grado, tu inteligencia y conocimientos.

Saludos cordiales,
Ricardo.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniel Salas dijo...

Carlos: Las ideas de Evola tal como las expones son una tontería. No voy a discutir tu precisión en resumirlas, de modo que no me pidas que lo lea. Simplemente te puedo asegurar que el resumen histórico que expones es falso.

Hay una tradición de pensamiento político fuertemente metafísico. Ya he repetido no sé cuantas veces el nombre del Hostiense, uno de los mayores canonistas medievales. Te suelto el nombre de unos máximos especialistad en derecho canónico medieval: James Muldoon. Buscad y encontraréis.

Tal como lo resumes, Evola se pasa por alto siglos de historia del pensamiento. La desconoce porque no le interesa o bien porque quiere forzar una interpretación de la historia.

Sin duda, la ideología el Imperio de los Austria estaba amparada en una metafísica. Las discusiones mismas entre Las Casas y Sepúlveda estaban basadas en conceptos metafísicos. ¿Te suenan los nombres de Alfonso de Cartagena, López de Palacios Rubios, Martín de Paz, Francisco Vitoria? ¿Te has dado al menos el trabajo de leer la bula "Inter Caetera" de Alejando VI? Está en Internet, no te cuesta nada impirmirla. Y si te tomas el trabajo de estudiar a Calderón de la Barca, explícame cómo ese teatro político no tiene un fundamento metafísico. Como decía Teófilo, mi tío carpitero: no mojen que no hay quien planche.

Antes de poner a Evola como un gran pensador, date el trabajo de conocer un poco más lo que él no te está contando. Y antes de decir en qué consiste la separación entre alma y cuerpo, estudia un poco la idea de alma en Santo Tomás. Y antes de negar que una dualidad similar no se halla en el Islam, lee el Evangelio de Bernabé. O averigua cómo era la ceremonia del bautismo en la época bizantina. Si de verdad te interesa la espiritualidad cristiana antigua, dale una mirada a

Mills, Kenneth y Anthony Grafton. Conversion in Late Antiquity and the Early Middle Ages. Rocherster, NY: U of Rochester P, 2003.

Busca el estudio sobre Gregorio de Nazanzio y observa qué quiso decir cuando escribió "Oh mixtura nueva, oh paradójica fusión".

Es cosa de ponerse a buscar y de no quedarse en generalidades. Ahora espero que comprendas la irritación que me producen ideas tan gruesas y radicales.

Daniel Salas dijo...

Estimado Raúl: con mucho gusto te paso los datos y las ideas que tengo. Te mando un correo electrónico e incluso tal vez podamos conversar personalmente (si los hados me lo permiten). Saludos.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

Muchas gracias por tu comentario. Concuerdo en absoluto en tu respuesta a Carlos. Creo que es importante conocer en sus fuentes aquello que se pretende criticar. Uno de los grandes "pecados" de muchos pensadores es crear grandes castillos en el cielo sin ser capaces de sustentarlos en bases sólidas. Sin referencia a lo contrastable, el mismo consenso razonable sería imposible.

Bueno Daniel muchas gracias, esperaré tu mail y en la medida en que te sea posible sería interesante conversar.

Saludos cordiales,
Raúl Haro

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimada Marina:

Gracias por tu comentario jeje. Ya quisiera que fuera verdad lo que dices. Esperaré con ansias tu primer post ya que a partir de ahora también serás mi favorita.

Saludos cordiales,
Raúl Haro.

Carlos Eduardo Pérez Crespo dijo...

Estimados amigos Raúl y Daniel,

En vista de los tensos sucesos en el blog de Gustavo Faverón sobre la obra de Julius Evola, he decidido borrar mis comentarios al respecto sobre la metapolítica, porque me parece que lo más sensato y correcto es informarme bien sobre el tema antes de aventurarme por juicios irresponsables.

Con mucho respeto y aprecio, hasta una próxima vez, quedamos para una conversa.

cordiales saludos.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Carlos:

Admiro la humildad de tu último comentario y esperaré tus ideas al respecto.

Aprovecho tu mención a Faverón para decir que yo creo que lo que dice es pura estupidez e ignorancia. Hay partes donde incluso critica el hecho que alguien defienda un gobierno aristocrático, y en verdad no veo por qué se las da este Señor de Inquisidor de las ideas. No sé si será un hombre culto, pero sus palabras parecen ladridos de un ser que carece de la moderación necesaria de un intelectual serio. Ni aunque fuera yo mismo un liberal podría suscribir las ideas de un Señor que no es capaz de argumentar racionalmente en un escrito y que tiene delirios de pontífice.

Saludos,
Raúl Haro

Daniel Salas dijo...

Estimado Raúl: Gustavo ha planteado una pregunta muy clara que Hernando no ha podido responder y que sigue sin responder en su último post.

Sinceramente, me sorprende que califiques la actitud de cuestionar como "delirio de pontífice". Hernando puede responder o no. Pero así como Hernando cuestiona la modernidad (desde un paradigma muy inusual que es la ignorancia), cualquier persona tiene derecho a cuestionar lo que le parezca de la obra de Herando.

Si la pregunta de Gustavo es tan ridícula, ¿por qué no explicas en qué consiste su ridiculez? Esto es más argumentativo que responder con insultos, como lo haces ahora, y con el recurso a la autoridad. Viniendo de ti, es decepcionante.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

Concuerdo en que me sobrepase en mi último comentario. Y es cierto que Hernando no ha respondido a la pregunta de Faverón. Yo no conozco a Évola, pero aún así me parece poco sensato descalificar a alguien por el hecho que sea seguidor de un pensador en particular. No estoy en contra que se cuestione a alguien o que se cuestionen sus ideas y creencias; pero estoy en absoluto desacuerdo con que esto lleve a que se descalifique a Eduardo Hernando Nieto en sus actividades profesionales.

Lo de delirios de pontífice no lo usé por el hecho de cuestionar, sino por el hecho de descalificar. Acepto tu corrección estimado Daniel pero me parece que Faverón ha llevado muy lejos en su ataque a Eduardo. Es admirable por ejemplo ver la forma tan elevada en que Gamio discute con Eduardo y el respeto que ambos se profesan incluso en los puntos donde discrepan, y al contrario me parece penoso el tono que ha adquirido ya la discusión entre Faverón y Eduardo.

Saludos cordiales,
Raúl Haro

Daniel Salas dijo...

Sinceramente, no lo veo así, Raúl. A Hernando se le ha formulado una pregunta concreta y me parece sorprendente que se la considere abusiva. Si en mi blog vieras constantes referencias a Mao, a Pol Pot, a Stalin, al Presidente Gonzalo, a Lu Hsun ¿no tendrías derecho a preguntarme si soy cuando menos maoísta y qué pretendo al reivinidicar a tales personajes?

Gustavo no ha "descalificado" a Hernando por seguir a Evola sino porque los autores que admira Hernando son mayormente nazis y fascistas. En su blog puedes ver incluso un post escrito por un amigo suyo que es una abierta apología del fascismo. ¿Preguntarse qué tiene de buena la defensa del fascismo es dárselas de pontífice? ¿No crees que es peor callar?

Yo y cualquiera que se sienta una potencial víctima de estas ideas que dividena los seres humanos y los segregan tenemos derecho a preguntar qué pretende Hernando al reactualizar estas ideas. Yo creo en la fimerza ante el totalitarismo. Mi generación fue tolerante con Sendero y hasta se pensaba que se podía dialogar con ese tipo de gente. No debemos cometer ese error. No te olvides: "ojalá fueras frío o caliente..."

Víctor Samuel Rivera dijo...

Estimado Daniel;

Leo con profundo agrado e interés las intervenciones que tienes en nuestros blogs, así como en los blogs de ideas liberales. Y veo una evolución doble, a la vez ética y responsable, ante los argumentos que cuestionas. En realidad me nace felicitarte por la precisión y la claridad con la que ahora presentas loque podríamos llamar "la postura final frente al pensamiento de la metapolítica", que creo expresa tanto tu posición como la de otros miembros la orilla opuesta del pensamiento.

Que mis propios lectores tomen mis palabras como un acto de honestidad.

Para terminar querido Daniel, una observación y un consejo. La observación es ésta: si un objetor del liberalismo tradujera tus comentarios a sus propios términos podría hacerte a ti también las mismas preguntas. Eso es lo que me canso de hacer en mi blog. El consejo es muy simple: para la respuesta de Eduardo ver a la Coalición (http://la-coalicion.blogspot.com/2009/05/evola-una-defensa.html)

cordialmente

Sofía Tudela Gastañeta dijo...

Raúl:

¡Excelente texto! Su pluma es magnífica, de modo que no me queda sino encogerme de hombros y sonrojarme.

Alude, en el primer párrafo, al fundamentalismo, definiéndolo como la postura que “defiende ciertos principios como absolutos e invariables y no está en disposición de hacer un análisis ontológico de la situación presente, atendiendo al sentido epocal del ser como constituido por los determinantes históricos-circunstanciales”. Teniendo aquellas acertadas palabras en cuenta, es preciso señalar que la igualdad y la tolerancia son los nuevos dogmas occidentales, las reinas, la una sorda y la otra manca, de nuestras actuales ciudadelas. Son, asimismo, pilares característicos del fundamentalismo vigente en las aulas universitarias y en la sociedad educada en su conjunto. Aquello, por ser considerados como valores “absolutos e invariables”, a los cuales no se admite realizar una crítica seria. Se parte de aquellos dogmas como premisas de todo razonamiento, sin que se permita cuestionarlos sin ser acusado, al instante, de fascista. Todos, pues, están al tanto para saltar de sus asientos ni bien una persona admita una jerarquía en su pensamiento y manifieste escasa tolerancia hacia aquello que rompe con sus valores y convicciones. No se le inquiere, como yo haría, por el fundamento de aquellos valores y convicciones para luego, no siendo sólidas las bases, censurarlos. Antes bien, se le acusa de romper con el código moral que rige a una sociedad amodorrada e insípida: una suerte de respeto torcido, plástico y diplomático. Y continúan, recelosamente, al tanto para acusar, a aquel que se atreva a manifestar un pensamiento disidente al respecto, de fanático, fundamentalista –vaya paradoja la de aquellos que así proceden-, extremista, cerrado, nazi, sanguinario, criminal, un prófugo de El Frontón.

Ricardo Milla dijo...

Estimada Sofía:

Ciertamente la paradoja es grande. Culpan la práctica y que no se encarna la teoría. Pero, por algo será que no pueden superar la paradoja, ¿no?

Saludos,
Ricardo.

Daniel Salas dijo...

Estimado Víctor Samuel: Tu comentario me sorprende. Así que te respondo con las palabras de Jimmie en Pulp Fiction:

"I'm not a cobb or corn, so you can
stop butterin' me up. I don't need
you to tell me how good my coffee
is."

angela maria gonzales dijo...

estimado raul
para comprender el fenomeno mistico o experiencia mistica cual de las siguientes ciencias tiene mas aporte en el tema: filosofia de la mente, psicologia de la religion, psicoanalisis, psicologia anormal o neurologia?

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

Este comentario es una reproduccion de una respuesta que deje en el blog de Gonzalo. La copio porque explicita mi postura sobre el tema de la sociedad y el liberalismo.

Siempre es menester mantener una postura critica ante cualquier idea recibida, es por eso que siempre me mantengo alejado de cualquier tipo de fundamentalismo.

El problema es que si no se tiene una lectura de la realidad que exceda la propia subjetividad o intersubjetividad, entonces en el fondo cualquier cosa puede ser suscrita mientras no contradiga el principio basico de lo que tu has llamado el consenso sobre el mal. En ese caso la interpretacion de lo bueno o lo deseable sera relativo a cada comunidad o grupo humano. Yo, en cambio, sostengo que para respetar al ser humano realmente se debe partir de un criterio que este sobre cualquier sujeto. El consenso en este sentido es a mi entender epistemologicamente inferior que el iusnaturalismo.

Creo que tambien lo que separa nuestras posturas (que se asemejan en cuanto la de ambos es moderada) es que el pensamiento liberal defiende una vision que deja de lado la reflexion metafisica de la realidad.

En el proximo post sobre secularismo que escriba ahondare un poco en el tema, en verdad un gusto muy edificante el debatir contigo.

Saludos,
Raul Haro.

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

De acuerdo con tu comentario, salvo por un asunto muy preciso. Cuando dices "El problema es que si no se tiene una lectura de la realidad que exceda la propia subjetividad o intersubjetividad, entonces en el fondo cualquier cosa puede ser suscrita mientras no contradiga el principio basico de lo que tu has llamado el consenso sobre el mal. En ese caso la interpretacion de lo bueno o lo deseable sera relativo a cada comunidad o grupo humano". Yo no suscribo ninguna suerte de "relativismo": creo que la vida buena es algo sobre lo que se debe discutir y construir consensos - no hay una "renuncia a la justificación racional" -, pero creo que debemos dejar espacio para un pluralismo razonable.

No suscribo ningún iusnaturalismo, porque se trata de una teoría escasamente sólida y termina haciéndose ideológica. No creo en que podamos llegar a certeza alguna en esta materia.

Será un gusto conversar sobre la secularización.

Saludos,
Gonzalo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimada Sofia:

Yo soy quien se sonroja ante tus palabras estimada Sofia. Tienes un intelecto muy agudo, y eso es muy de admirar en todo lo que dices.

Concuerdo con cada una de tus palabras, sobretodo cuando mencionas el hecho que la igualdad y la tolerancia se han vuelto los grandes dogmas de nuestra sociedad.

Saludos muy cordiales,
Raul Haro

Víctor Samuel Rivera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Víctor Samuel Rivera dijo...

Estiamdo Raúl;

Por más esfuerzo que hago por encontrar un detalle suelto, un desliz, una incoherencia, me rindo ante el hecho manifiesto de que tu artículo es imbatible, sólido conceptualmente, recto en sus consecuencias y moralmente laudable. Me enorgullece como intelectual y como coaligado reconocer los meses de trabajo que junto a Eduardo Hernando Nieto llevamos en el Círculo de Lectura, cuyos frutos llevan ya a la desesperación a los hijos del pensamiento único.

Eres original, eres osado, eres autosuficiente. Eso es pasta de filósofo y este post tuyo te da el ingreso en la filosofía política académica, títulos aparte, que muchos ostentan sin que nada tenga que agradecer el pensamiento por tanta largueza conferida por las instituciones.

Un gran abrazo, como filósofo, como cristiano y como amigo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

para comprender el fenomeno mistico o experiencia mistica cual de las siguientes ciencias tiene mas aporte en el tema: filosofia de la mente, psicologia de la religion, psicoanalisis, psicologia anormal o neurologia

Estimada Angela:

El psicoanálisis ha desarrollado algunos aspectos de la experiencia mística. Por ejemplo hay un autor -que es Antoine Vergote- que desarrolla el tema de las experiencias religiosas y místicas en el ser humano. La neurología no tiene en realidad mucho que ver con el tema ni tampoco la filosofía de la mente. Punto aparte, justo estoy preparando una reseña para la revista de mi Universidad sobre filosofía de la mente, ya que reseñare el reciente libro de mi profesor y amigo Ricardo Braun. Pero bueno Angela, en filo de la mente lo que se busca es conocer cuál es la naturaleza d ésta (es la mente material o espiritual?; si es espiritual cómo se relaciona con la materia, si es material en qué sentido se puede hablar de pensamiento, hay identidad mente-cerebro?, etc.) Como te darás cuenta en filosofía de la mente no se contempla el tema de la mística.
De psicología paranormal no he investigado mucho, así que no puedo opinar.

Saludos,
Raúl Haro

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

El tema del iusnaturalismo es un tema complicado, sobretodo porque muchos lo defienden o desde la fe o desde una determinada ideología. Pero si algo es razonable es porque refleja mejor la naturaleza de aquello sobre lo que se está debatiendo, por lo cual la referencia a la naturaleza de las cosas es siempre una constante de un discurso que pretenda legitimarse. En este sentido es que creo que es necesario una referencia a la ley natural pero de manera reflexiva y crítica, poniendo así de relieve el hecho que existen derechos que son absolutamente incuestionables al ser presupuestos de existencia humana y personal.

Saludos,
Raúl Haro

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

Este es un tema en el que también diferimos. No creo que podemos hablar de la "naturaleza de las cosas" a secas. La matriz holista y hermenéutica de la racionalidad que nos viene de Husserl, Heidegger y los pragmatistas me parece incontestable. En ese sentido, también encuentro algo arcaico el recurso a la ley natural (aunque entiendo que el propósito es noble). Vivimos en el crepúsculo del paradigma de la certeza, gracias a Dios.

Saludos,
Gonzalo.

Víctor Samuel Rivera dijo...

Estimado Raúl;

"La naturaleza de las cosas" es una expresión que debemos reincorporar al lenguaje de la discusión tanto filosófica como política de los asuntos humanos. El retorno de la naturaleza es parte de su agotamiento en el nihilismo contemporáneo. Mientras más negamos la naturaleza de las cosas, más claramente la naturaleza se impone sobre nuestra necedad. Y para comprobar esto último, basta con ser pragmatistas y hermeneutas, como tu servidor.


Víctor Samuel Rivera

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

La expresión es '"naturaleza de las cosas" a secas'. No lo olvides. Se trata de la idea de las "esencias objetivas" subyacente a la doctrina del realismo metafísico que W. James criticó (podría extenderse - con reservas - al "representacionalismo" que Rorty combatió). No le doy ningún sentido diferente (y no tomo en consideración ningún sentido "demasiado original", tampoco). Lo preciso para que no exista confusión.

Seguimos conversando, Raúl.

Saludos,
Gonzalo.

Sofía Tudela Gastañeta dijo...

Mi novato e intrépido espíritu ansía expresarse de esta guisa:

La matriz holista y hermenéutica de la racionalidad que nos viene de Husserl, Heidegger y los pragmatistas me parece perfectamente contestable. Puede que los argumentos en que se sustentan las teorías de aquellos filósofos para refutar la idea de una “naturaleza de las cosas” sean absolutamente coherentes, impecables, sin macula alguna, no obstante, las premisas de las que parten sus lógicos e hilvanados razonamientos no lo son. Por citar un solo ejemplo, los empiristas, ostentando sus hermosos y bien estructurados argumentos, validos lógicamente, parten de la premisa de que el mundo físico, sensorial, es una realidad certera. En esa realidad fundamentan sus razonamientos. Sin embargo, esa realidad no me consta. De ahí que ninguna de sus conclusiones me conste. De ahí que su refutación a la “naturaleza de las cosas”, la cual parte de aquellas premisas que no comparto, tampoco me conste.

Si se parte, por el contrario, de premisas que, a diferencia de la que da por cierta aquella supuesta realidad física que se capta mediante las facultades sensoriales, son certezas por sí mismas en la persona que las abriga, aun y por sobre una experiencia cuya existencia no sabemos sí es o no certeramente, se concluirá fácilmente el ser real de aquella “naturaleza de las cosas”.

Sí, el concepto de “naturaleza de las cosas” merece ser reivindicado y, además, perfeccionado.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

Por sí mismo el autoritarismo me parece execrable, en cuanto que frustra la libertad social de los individuos. Pero cuando he leído a Hernando y conversado con él (más allá que yo esté de acuerdo o no con sus ideas) lo que percibo es que sus lecturas y sus preferencias por autores que tu llamas fascistas o incluso de pensamiento autoritario se deben a su interés por una fundamentación metafísica del orden político. Creo que más allá que estemos o no de acuerdo con esta postura, es menester reconocer que la búsqueda del bien objetivo y de los principios metafísicos subyacentes a todo hecho social son los que en realidad separan las bases de la filosofía no liberal de la filosofía liberal. Es claro Daniel que hay que movernos en el nivel de la argumentación y no manipular los argumentos de tal manera que se cree un muñeco de paja de aquellos que no piensan como ustedes.

Por otro lado, estoy esperando con ansias tu mail.

Saludos cordiales,
Raúl Haro

Ricardo Milla dijo...

Estimada Sofía:

El giro semántico que debe haber sobre aquello que mencionas es de muy alto menester.
Concuerdo contigo y te felicito por tan buen comentario.

Saludos cordiales, amicales y llenos de ternura,
Ricardo.

LA FAN DE LA DE LIMA dijo...

ME ALOCAS CON TUS OJOTES AZULES RAULITO.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Gonzalo:

Hace mucho que me dediqué a otros temas; pero es menester señalar que a mi entender si nos quedamos en el mero acontecer del ser para interpretarlo según como es aprehendido por el sujeto, de tal manera que sin caer en un relativismo se pueda dejar de lado la metafísica o la referencia a la naturaleza de las cosas, se olvida que en una reflexión más profunda se puede llegar a los principios subyacentes a todo cambio que son esenciales para posibilitar dicho acontecer. Gran parte de la crítica que hacen los post-metafísicos a la metafísica parte de identificar toda la metafísica con la línea esencialista (que se olvida del nivel dinámico de los existentes), pero nunca he leído una crítica coherente contra la línea existencial que toma en cuenta tanto el nivel esencial como el nivel dinámico. Sobre el tema por ejemplo destaca la gran alumna de Husserl, Edith Stein, que en Ser Finito y Ser Eterno destaca la relevancia que tiene la comprensión del ser en el entendimiento de las cosas.

Saludos,
Raúl Haro

Gonzalo Gamio dijo...

Estimado Raúl:

Pero ya estamos hablando de cosas distintas. Es evidente que todo discurso lleva implícita la cuestión del ser – “la pregunta” diría Heidegger -, pero no toda consideración ontológica te lleva hacia un proyecto metafísico en el sentido tradicional, en el del realismo escolástico y neoescolástico (podríamos ampliar esto también, con algunas reservas, a la metafísica racionalista moderna). Lo que rechazo es una “arquitectónica del ser”, que de cuenta de la “naturaleza de las cosas”, a secas, y que permita edificar una cosmología y una ética objetivista (por lo general, dogmática). Contra ese proyecto nos previene el pragmatismo, la hermenéutica e incluso la fenomenología (cfr., las reflexiones del último Husserl sobre la Lebenswelt). Se trata de desmontar el proyecto metafísico. El ser también ama ocultarse (además de revelarse).

Saludos,
Gonzalo.

Víctor Samuel Rivera dijo...

Estimado Raúl;

Por esas paradojas de la vida, y a pesar de lo conversado personalmente este sábado (la intimidad donde tantos detalles pueden dejarse libres), debo decirte que, respecto de la metafísica, me acerco a la posición expuesta en último lugar.

Vivimos los resultados de la civilización metafísica, vivimos su ocaso, literalmente, y cualquier repensar del futuro (incluso hasta para no hacer lo mismo tan mal) debe superar la metafísica objetivista.

Confieso que me gusta la manera en como te reapropias de la metafísica en una clave débil. Lo haces con un fin laudable: superar el nihilismo liberal, pero antes que metafísica, lo que se requiere es -como ya te he escrito- recuperar la idea premoderna de la naturaleza y lo natural.

Un abrazo.

Un abrazo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Victor Samuel:

La naturaleza y lo natural en sentido pre-moderno no se entienden sin reflexionar sobre el ser (es decir, sin hacer metafísica sensu stricto).

Sí, se debe superar el objetivismo, propio de las visiones esencialistas, pero para hacerlo no nos podemos olvidar que el ser no es únicamente lo que acontece, sino que es aquello que aparece en mi vida -junto con mi propio yo- y que tiene determinaciones fundantes del mismo acontecer.

Sobre el tema de la superación del sujeto-objeto, Ferrater Mora señala: "mundo' no designa un complejo de realidad o cosas frente al cual se yergue el sujeto en tanto que conciencia cognoscente. Tampoco designa un complejo de realidades o cosas en el cual se halla una entidad más o menos privilegiada cuya función primaria es reflejarlo y, con ello, conocerlo. 'Mundo' no designa ni lo contrapuesto al sujeto, ni lo que contiene el sujeto; resume una dimensión de una realidad más fundamental, llamada 'nuestra vida' (Ortega y Gasset), o Dasein (Heidegger)... No hay en suma un mundo externo (objeto) en contraste o en relación con un mundo interno (sujeto). El mundo no está ni en la conciencia ni fuera de ella, porque tanto la llamada 'conciencia' como el titulado 'mundo' son aspectos o dimensiones de una situación primaria y 'radical'."

Pero justamente en mi vida me encuentro con mi yo como realidad radicada, al igual que con las demás realidades, pero estas realidades a su vez tienen determinaciones esenciales que van constituyendo la circunstancia de mi vida. Y es en esta realidad fundante que es mi vida, que es donde me encuentro siendo, donde descubro la naturaleza de las cosas.

Saludos y un abrazo,
Raúl Haro

dokis dijo...

estimado raul.

actualmente estudio filosofia porque es mi pasion, pero tambien soy consciente de que no es lucrativa. pero quiero estudiar cursos de especializacion de algo que vaya relacionado con la filo pero a la vez que tenga oportunidades de trabajo actualmente...que me recomendarias?

gracias.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Hola Dokis:

Me parece genial que estudies filosofía. En realidad creo que esa pregunta se la deberías hacer a personas que en verdad sepan del tema. Espero que algún comentarista te pueda orientar, entre los cuales hay filósofos muy serios como Dick Tonsman, Victor Samuel Rivera, Gonzalo Gamio y Daniel Salas.

Saludos muy cordiales y perdón por no poder ayudarte mucho en el tema,
Raúl Haro

Daniel Salas dijo...

Aclaración: No soy filósofo, sino crítico literario. Mi especialidad es la relación entre la mente, el lenguaje y la narrativa. Por eso me interesan tanto las ficciones.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Daniel:

Perdón por el error. Debe ser particularmente interesante estudiar las relaciones entre mente-lenguaje-narrativa, sobre todo porque te abren a la comprensión de lo propiamente humano. Sería interesante que me dieras bibliografía para investigar sobre el tema.

Saludos

Víctor Samuel Rivera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Víctor Samuel Rivera dijo...

Estimado Raúl;

Dices "reflexionar sobre el ser", "es decir, hacer metafísica sensu stricto". En principio esto es correcto, pero parte de una definición quid nominis de lo que es "metafísica". Hacer metafísica es reflexionar sobre lo más general e importante. En eso nadie puede estar en desacuerdo, el punto es cómo se hace metafísica y qué clase de metafísica es razonable hacer.

La metafísica objetivista y esencialista: Tú la denuncias. Estamos de acuerdo. Es la fuente del liberalismo y el pensamiento único, y hacemos bien en negarla... Pero, ¿qué propones a cambio? Anoto dos observaciones:

Por la primera, se esclarece qué es lo queun posmoderno pragmatista no liberal entiende por "metafísica" (yo prefiero: "ontología"). Por la segunda, te muestro que entras en contradicción tú mismo, lo que revela que el vocabulario te traiciona.

1. Ya le indiqué a Ricardo que yo hago metafísica en ese sentido lato y que esa idea es también de Vattimo. Pero no hay metafísica aquí del "fundamento último" EN EL SENTIDO DE UN CONOCIMIENTO RACIONAL, sino sólo en 1. Un reconocimiento de racionalidad en el pasado como un pensar ("anamnesis", que por algo se llama así mi blog) o 2. como la idea un recordar la metafísica como un horizonte de nuestra finitud, que es como "revolotear en la finitud".

En ambos casos no hay fundamento último, sino ausencia de fundamento.

2. Estaría de acuerdo con todo lo que sigue, excepto por la conclusión, que indica que "Pero justamente en mi vida me encuentro con mi yo como realidad radicada, al igual que con las demás realidades, pero estas realidades a su vez tienen determinaciones esenciales que van constituyendo la circunstancia de mi vida".

"Determinaciones esenciales". Yo acepto presupuestos intemporales en la reflexión. Nada es racional -por ejemplo- si violas los principios lógicos (como con tanta maña hacen los blogs de los liberales). Pero "determinaciones" y "esenciales" ¿no son términos objetivistas y esencialistas?, esto es, ¿no son términos que presuponen lo contrario de lo que afirmas al principio?


Dispuesto a continuar el diálogo.

VSR

Ricardo Milla dijo...

Estimado Raúl, Víctor Samuel y Gonzalo:

Entraré en el diálogo si me permiten.

Los profesores Gamio y Rivera han hecho una presentación magnífica, en unas cuantas palabras han dado con la llaga metafísica.

1. Ante todo debo agradecer a Gonzalo, quien fue el primero en sacarme de mi sueño dogmático metafísico; al pobre creo que lo hice sufrir un poco, pues soy terco, pero al final me terminó convenciendo. Como verás, Raúl, en mi blog dice que estamos en el ocaso de la metafísica y eso es del todo cierto.

2. Luego debo agradecer a Víctor Samuel Rivera que me enseñó el universo postmoderno y postmetafísico ayudándome a insértame en los juegos de lenguajes hodiernos.

3. Luego de mis lecturas de Aristóteles, Sto. Tomás y Gilson puedo decir que creo en una metafísica que esté de caras al ser y alejada de toda estatificación esencialista. En ese sentido pienso que se debe ir más allá del simple devenir y acontecer del ser, pues el ser es acto. Como acto es incognoscible. Por ello el se revela y se esconde. Es verdad pura, en el sentido etimológico griego de la palabra. Ahora, responder a la pregunta del ser es un desafío muy grande y creo que estamos en una gran angustia en los tiempos actuales pues se muestra muy difícil y poco probable saber en qué sentido formular la pregunta y en qué sentido responderla. No hay fundamento último.

4. Estoy de acuerdo con Gonzalo cuando indica que está en contra de una visión ““arquitectónica del ser”, que dé cuenta de la “naturaleza de las cosas”, a secas, y que permita edificar una cosmología y una ética objetivista”. A ese tenor es que veo que podemos estar de acuerdo, como ya han señalado, en rechazar el esencialismo.

5. Ahora bien, los ataques a la metafísica se hacen comúnmente a las metafísicas esencialistas, más que nada a las modernas (cabe decir que muy pocos filósofos han estudiado seriamente la Edad Media, aunque también tiene sus esencialismos).

Ricardo Milla dijo...

6. ¿Qué nos trajo la metafísica? Dos guerras mundiales. Ese es el fruto de la hermosa filosofía de Wolf y Kant. La conjunción de las derechas autoritarias, las izquierdas cerradas y el liberalismo igualitarista es el resultado de toda la historia de la metafísica. La metafísica nos trajo la tecnocracia actual. ¿Qué podemos hacer? No creo que la respuesta vaya por el sendero de la desmantelación total de la metafísica, pero sí de su proyecto.

7. La verdad no existe. Nietzsche, Rorty y Vattimo nos advierten ello. Sto. Tomás sabia también eso. La verdad no existe. Es sólo un constructo de la mente, una abstracción. La búsqueda de la verdad es una forma de decir que no vamos a alcanzar la sabiduría de la totalidad como tal, sino que estamos en una constante búsqueda de plantear la realidad como mejor sea. Ahora, esto o bien puede desembocar en un nihilismo a secas y un pensamiento débil burdo, o bien llevarnos a una superación de los grandes relatos modernos. Creo que optar por lo segundo es lo mejor. Y todo esto no es rechazar que casa cosa tiene su verdad en caras a su ser propio. Pero la verdad no existe.

8. Raúl, hablas de unas “determinaciones esenciales”. Si fueras tan amable de decirme que son esas cosas, yo feliz. Por lo tanto no sé a qué te refieres. Sólo puedo hablar de unas determinaciones que hay en la substancia y en los accidentes, también en cierta medida en los artefactos. Además se puede hablar de una cierta estructura orgánica a nivel subatómico. Claro, todo esto no varía. Pero no varía en su ahora. El mundo como está dado puede variar, sabemos que la constante de la termodinámica puede cambiar. La constante de la luz probablemente, muy altamente probable, no cambie... pero puede. No hay nada estático en este mundo. Nada que no sea estático relativo. Ahora, que haya una cierta intemporalidad en lo que digo, cierto, la hay, pero jamás es un absoluto fuerte in se. No estoy hablando de un relativismo a secas, sino de una descripción de la realidad. Creo que puedes estar de acuerdo conmigo, Raúl.

9. No creo, reitero, que el ser sea sólo devenir, pero de ello no se sigue que deba haber un fundamento último. El fundamento último si lo hubiera, sería un fundamento múltiple o múltiples fundamentos. La renuncia al fundamento y de una búsqueda de la verdad fuerte es la mejor opción que puede tener la postmodernidad.

10. Ahora, dirías Raúl, “¿cómo hablas de todo esto si no crees en la verdad, no es a caso lo que dices verdad y si lo es entonces por qué dices que no la hay?”. Bueno, ante eso respondo: hay cierta verdad en lo que digo y se aplica aquí y siempre se aplicará en circunstancias como estas y de esa forma es una verdad eterna. Cierto. Pero es una verdad, no la verdad. En eso estamos de acuerdo.

Ricardo Milla dijo...

11. Para Víctor Samuel Rivera, sí hay algo subyacente a toda la realidad, algo que no varía mientras es, y en ese sentido se habla de esencia y determinaciones esenciales, al menos como yo lo entiendo, pues espero la respuesta de Raúl, fácil es lo mismo. Pero esas determinaciones, que si no las hubiera no habría concreción ni cohesión en los seres naturales, son sólo para esos seres en su circunstancia. En ese sentido el ser es menos determinado de lo que parece. Carece de fundamento último. No obstante, hay en los seres naturales una realidad que le permite un dinamismo interno, y en ella podemos descubrir por medio de la razón ciertas características que pueden calzar con los conceptos metafísicos; pero el peligro de caer en un quietismo metafísico está siempre latente. La metafísica del acto, del ser y de la existencia está poco desarrollada; ahí hay trabajo.

12. Es bastante tarde y puede que haya ciertas cuestiones que hayan sido tratadas muy a la ligera, pero espero haber contribuido a algo en el diálogo.

13. Yo hago metafísica en el sentido actual, no de manera fuerte, sino débil. Aunque comparado con Gonzalo y Víctor Samuel hago una metafísica algo más fuerte. Ahora, creo que se debe retomar el proyecto antiguo de la metafísica y renovarlo con la filosofía del ser, del ser como existir y como acto, no sólo como algo acaecido en la mente y que está muerto fuera de mí, sino como algo que está siendo y actuante. Eso es verificable al encontrarme con el ser que deviene, acontece y aparece. Pero no podría hacer un proyecto que nos lleve a un retorno sin más a las metafísicas pasadas. En todo discurso subyace el ser, pero de ahí no se sigue que debamos hacer una metafísica a lo Wolf, Kant, Ockham o Suarez. En eso estamos de acuerdo todos. No obstante, no creo que la metafísica deba ser lanzada por la borda, creo que es una ayuda, una escalera para llegar a algo más alto. Creo que es el corazón de la filosofía y que el ser humano es un ser metafísico, pues le acaece el ser, mas no basta una metafísica para traducir esa experiencia del ser.

14. Hay un proyecto que realizar. Debemos tener en cuenta que el Ser se revela y se oculta, así como Zeus. La cuestión es ¿en qué sentido, en qué dirección, cuál metafísica? Yo no tengo la respuesta.

Saludos,
Ricardo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Victor Samuel:

No hay contradicción ni real ni aparente puesto que la filosofía de metafísica existencial sin negar el acontecer, tampoco niega las esencias. Tú estás entendiendo esencias como si fuera algo que implica la negación del acontecer y de la finitud, pero eso es justamente porque partes de una concepción esencialista cuando haces tu crítica.

Saludos,
Raúl H.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado ricardo:

Está muy largo tu comentario jaja, pero bueno espero poder contestarte de manera breve. Ya me extenderé sobre el tema en otro momento.

1. El ocaso de la metafísica yo lo entiendo sólo a partir de su vigencia, no de su validez.
2. Y?
3. Tu párrafo no es una consecuencia de las lecturas que mencionas, sino de tu propia interpretación. Tanto Gilson como Tomás estarían en desacuerdo con que no hay un fundamento último. Y en la respuesta que Gilson le da al Padre Régis, le dice que el ser es cognoscible en la medida en que es aquel que le da consistencia a la esencia de lo que es. Y bueno estoy de acuerdo en que el ser es más que devenir, pero ahí te equivocas un tanto en lo que dices, puesto que Gilson en el Ser y los Filósofos justamente dice que el ser es cambiante por ser un existente y no una mera esencia, pero en otro nivel es como eterno por su esencia. El fundamento último de todo ser es el acto de ser, y el fundamento último del conocimiento de los existentes concretos es la esencia. En esto Gilson en el Tomismo señala que hay dos niveles de análisis: uno es correspondiente a su finitud relativa, y otra a su infinitud relativa.
4. La ética es por su definición una consideración de la circunstancialidad humana, y en ese sentido estoy de acuerdo, pero esto no niega que exista una consideración de lo que es lo mejor en función de la naturaleza propia del ser humano como ser racional y relacional.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

5.- Lo que dices es cierto, hay pocas personas que critican la metafísica conociéndola en su base existencial.
6.- La Metafísica objetivista y el pensamiento de los absolutos sin contemplación del acontecer son muy perniciosos para las sociedades, pero la causa-efecto que ves entre metafísica y las grandes desgracias de la humanidad es un tanto cuestionable o matizable. Sería cuestión que me dieras datos que prueben lo que dices.
7.- Está bien que te creas lo que dices sobre la verdad pero Santo Tomás no lo creía, lo cito: “Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.” No es un mero constructo, como queda claro cuando Tomás dice que nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu, y después señala su “popular” conversio ad phantasma, que es donde Tomás señala que el entendimiento humano puede aprehender la especie inteligible. La verdad sí existe para Tomás, y en el de Veritate la define como la adequatio intellectus et rei. Creo que deberías ser más riguroso si pretendes hacer una interpretación tan arbitraria como la que has hecho con Tomás. Sería bueno que utilices las fuentes para sustentar tus tesis, ya que si no puedes confundir a tus lectores.
8.- En realidad no puedo estar del todo de acuerdo contigo Ricardo. La realidad es cierto que es cambiante, y por eso ya antes he mencionado el doble nivel de análisis que cabría realizar (ver punto 3). Las características esenciales son lo que tú has dicho en el punto 11.
9.- La pregunta que te haría es qué entiendes tú por fundamento último. Para mí el fundamento último depende de la realidad considerada. En ese sentido es que se puede hablar de un fundamento último relativo a lo que se está considerando, y un fundamento último absoluto, o propiamente dicho.
10.- Eso de la verdad o una verdad es un problema un tanto absurdo, así que no tocaré.
11.- Estoy de acuerdo en la mayoría de lo que dices en tu punto 11, mi discrepancia se refiere a lo que ya te objeté en mi punto 3 y 9.
12.- Creo que la metafísica débil de la que hablas es un tanto contradictoria aún, tendrías que perfeccionarla, puesto que en el fondo es una renuncia innecesaria a un fundamento, que parte de no entender bien lo que implican tus propias palabras.
Saludos,

Víctor Samuel Rivera dijo...

Hola Raúl;

Creo que no haces justicia a mi último comentario.

Respecto del asunto entre Ricardo y tú, ambos pecan por exceso. Los problemas deben delimitarse, precisarse, y entonves discutirse. De lo contrario, se cae en discusiones curiosamente "metafísicas" en un sentido que no es del agrado de nadie aquí, y menos de ti mismo.

Ricardo: No está nada mal lo que (me) has escrito. La crítica está arriba.

Vamos, pues, al siguiente post.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Bueno a mis lectores, borré mi anterior post por no parecerme del todo relevante para ser puesto como entrada que deba ser leída por todos.

Para Victor Samuel: Sería bueno que especifiques por qué no hago justicia a tu último comentario ya que lo único que digo es que la contradicción que señalas sólo sería real si regresara a la consideración de las esencias del objetivismo y segundo que no veo en qué nos hayamos extralimitado. Y sí es de mi interés lo que aquí escribimos, y no debatimos creo con el fin de agradar, sino con el fin de encontrar la verdad en diálogo.

Un abrazo,
Raúl Haro

Víctor Samuel Rivera dijo...

Querido Raúl;

1. Los temas de discusión nunca deben ser demasiado generales, o no deben abarcar varios términos abstractos simultáneamente, o no deben saltar de autor en autor. Lo que he señalado son defectos de argumentación en filosofía.

Son defectos que apenas les perdonamos a los filósofos consagrados por la tradición, como Heidegger, pero defectos al fin.

2. No tomar en cuenta lo anterior, es hacer periodismo con palabras filosóficas, como sucede en los portales de los liberales que se supone que hacen filosofía (algunas veces la hacen, pero casi nunca; todo es "Cipriani", "los ultraconservadores", "los ultramontanos", "los coaligados", o sea, puras generalizaciones empíricas que esconden falacias para el pueblo. Si quieres ser filósofo, toma el pequeño vehículo de la sutileza).

3. Tu argumentación adolece de dos defectos lógiocos: 1. petición de principio, o sea, la conclusión es igual a la premisa; 2. conclusión inatinente, esto es, aunque lo que va en el medio es correcto, nada dice en favor de la conclusión (sobre las "determinaciones esenciales").

En el fondo hay mucho en común y creo que el problema es más un asunto de vocabulario que de perspectiva.

Continuamos en diálogo.

Un abrazo fraterno.
VSR

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Victor Samuel:

Tú señalabas que la contradicción se encontraba en que yo afirmaba rechazar el esencialismo y a la vez hablaba de determinaciones esenciales, y me mantengo en mi postura que no hay contradicción, que esta tú la vez porque sigues entendiendo el concepto "esencia" en base a la metafísica esencialista. Así que no hay tal salto de autor en autor que mencionas.

No hay periodismo en lo que digo, lo que sucede es que no estás siguiendo la hilación de mis ideas a partir del sistema o marco teórico que sustenta mi postura.

No hay petición de principio ni falacia alguna porque yo parto de la postura dogmática que postula que la realidad de las cosas es evidente y que no se necesita demostración alguna. Sobre esto puedes leer a Gilson o a cualquier tomista si quieres. No tengo por qué probar el principio del que parto, es una evidencia y ya. Y la conclusión es sólo un reconocimiento de lo que es evidente. No he pretendido hacer un silogismo, así que tu análisis lógico es inválido, no se aplicaría.

Saludos muy cordiales y un abrazo,
Raúl Haro

Víctor Samuel Rivera dijo...

Estimado Raúl;

Nadie niega que lo evidente es evidente, pero es problemático establecer lo evidente. Si ése no fuera el caso, el mundo sería bastante menos conflictivo de lo que es.

Voy a dedicar un post a la metafísica y la forma de régimen político apenas pase esta semana, en que estoy ocupado preparando un seminario sobre Heidegger. En privado, te mando un artículo para el exterior sobre el final de los tiempos, que me parece un tema más interesante que la presunta permanencia de los mismos.

Se puede filosofar a partir de dogmas, pero no con ellos. Por eso la filosofía no es una ciencia en el sentido en que lo es la ingeniería.

Un abrazo.

Sofía Tudela Gastañeta dijo...

¡Oh Ricardo, pronto perecerás en medio del relativismo y del nihilismo, pronto abrirás los ojos y te percataras de que eres un liberal! Demasiado Vatimo. Te está afectando.

Ricardo Milla dijo...

Estimados lectores:

1. Sí creo en la verdad. Tanto en la adequatio rei et intellectus del judío Isaac, como en las investigaciones del bueno de Heidegger.

2. El fundamento es el acto de ser. No la subjetividad moderna.

3. Las esencias son.

4. La metafísica es importante.

5. La metafísica es sólo una escalera para llegar a algo más alto.

6. Hacer metafísica sin más no es hacer filosofía in se ni per se.

7. Sólo con metafísica no se explica ni se cambia al mundo.

Saludos,
Ricardo.

Raúl Haro Gonzales-Vigil dijo...

Estimado Ricardo:

Me alegro por la aclaración que has tenido de tus ideas, y concuerdo en grandes líneas con lo que dices.

Chau.